Archivo para la categoría ‘Educación’


Por Julián Serulle.-

JOHANNESBURG, es la Capital de Africa del Sur, un país de una larga historia.  Historia de lucha y de mártires, estuvo en el corazón del mundo por ser un territorio donde predomina la raza negra, pero un grupo de blancos usurpó los derechos, el patrimonio y las bondades que brotan de esa tierra de hombres y mujeres extraordinarios.  En esa tierra nació un hombre que lleva por nombre Nelson Mandela, quien encarna en su haber los elementos más nobles porque su vida ha consistido en las luchas por la liberación de su pueblo y de la especie humana.

Por Julián Serulle

            Las ideas democráticas como la búsqueda del desarrollo en el mundo moderno se podrán alcanzar, en gran medida, a través de la formación de los trabajadores, tanto en el ámbito de la educación y la cultura, como en la técnica, soporte de una República en que predomine la inteligencia, el saber, la honestidad, el sacrificio y la equidad. Por tanto, la supresión de todo privilegio y de todo monopolio, en pos de la capacidad y en interés de que el trabajador pueda aprovechar realmente el producto de su trabajo, debe ser uno de los objetivos claves de la nueva política a darnos en el mundo de la formación de los trabajadores.

Por Julián Serulle.-

Introducirnos en el tema de la educación nos lleva a ponderar el derecho que se recoge en la Constitución, en particular en las constituciones que nos dimos en los años 1963 y 1966. 

La Constitución dominicana de 1966, nos habla del derecho a la educación,  reconoce que será  obligatoria, pero fue tímida en lo que respecta a tratar la política de educación tecnológica; por el contrario, el legislador de 1963, le brindó todo el carácter e importancia, puso en mano del Estado la responsabilidad para garantizar el cabal ejercicio de la enseñanza; por eso, en su artículo 36, consignó: “Se declara de interés social la erradicación definitiva del analfabetismo”; fue reiterativa en encaminar y difundir la cultura en todo el territorio nacional y a enseñar a leer y escribir a todos sus habitantes analfabetos, que para esa época, el analfabetismo andaba por un 77 por ciento.